Aunque la mayoría de las muertes se han producido en la capital del Valle, la oficina de Naciones Unidas ha recibido también noticias de decesos en Yumbo, así como en otras zonas del país tales como Ibagué, Tolima, Pereira, Risaralda, Soacha y Cundinamarca.

“Los agentes de seguridad pública deben cumplir los principios de legalidad, precaución, necesidad y proporcionalidad a la hora de controlar las manifestaciones, y las armas de fuego deben ser usadas sólo como último recurso contra una amenaza inminente a la vida o peligro de ser herido gravemente”, recordó la portavoz.

Las protestas, surgidas en medio de una pandemia con graves consecuencias económicas para una buena parte de las familias colombianas, tuvieron como detonante la propuesta de reforma tributaria que ya ha sido retirada por el Gobierno, en el que ha renunciado el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla.

La reforma fiscal contemplaba la ampliación de la base tributaria y el cobro del IVA del 19 % a los servicios públicos, lo que perjudicaba especialmente a las clases media y baja del país.